
Universidad de Concepción tendrá buque científico de laurel
Esta madera nativa fue elegida porque permite enfrentar las complejas condiciones de navegación en los fiordos del extremo sur.
Las condiciones para navegar en Caleta Tortel, en la Región de Aysén, son complejas. El fiordo recibe la doble influencia del mar y el agua dulce que viene de varios ríos y glaciares cercanos, cargada de troncos y sedimentos.
Los cascos de fibra de vidrio no resisten esta corrosión y, por lo demás, son imposibles de reparar en este aislado paraje: el viaje en auto hasta Coyhaique toma 12 horas.
Por eso los científicos del Laboratorio de Oceanografía Costera, un centro de investigación que la Universidad de Concepción posee en el lugar, buscaron un casco distinto. Se requería una estructura liviana para economizar combustible, un material durable que resistiera las duras condiciones de trabajo en el extremo sur y que fuera fácilmente reparable.
La solución la encontraron en Cauquenes. Allí, un artesano francés, que recogió la tradición de las lanchas maulinas, armó una embarcación de 10 metros de eslora, elaborada casi entera de madera nativa de laurel.
La nave, que costó unos $150 millones, que fue bautizada como «Sur Austral», está pronta a terminarse en el astillero que Lucien Burquier posee en Cauquenes.
Será botada al mar este verano, y contará con un completo equipamiento científico que incluye una ecosonda y un instrumento denominado roseta oceanográfica, que es capaz de realizar mediciones de salinidad, temperatura y tomar muestras de agua.
Entre sus características, figura un añadido particular de Burquier: una vela que se usará en caso de que falle el motor.
El viaje inaugural, que tomará diez días, está previsto para enero próximo.
Fabián Tapia, oceanógrafo a cargo del proyecto de la U. de Concepción, cuenta que la nave, además de los fines científicos, podría incluir otros usos. «Queremos hacer viajes de instrucción con los niños de la escuela de Tortel», asegura.