
El Chile mas salvaje… Cómo se graba en chile el primer gran documental de fauna chilena
En marzo de 2017 debiera estrenarse en televisión abierta Wild Chile, la primera serie documental nacional hecha al estilo de las grandes megaproducciones de vida salvaje del mundo. Tras las cámaras está Christian Muñoz-Donoso, realizador que en 2011 ganó 4 premios Emmy y que ha hecho programas similares para BBC o Animal Planet. El proyecto incluye imágenes nunca antes vistas de animales chilenos y por estos días se encuentra en su última etapa, filmando pumas salvajes en Torres del Paine. Acompañamos al equipo en terreno. Y esto es lo que vimos.
A las seis y cuarto de la mañana suena el despertador y somos varios los que ya estamos listos: no hemos podido cerrar un ojo. Hace varias horas que fuertes ráfagas de viento están golpeando las carpas-domo donde estamos, e incluso han arrancado la puerta de una de las construcciones del lugar. Aunque en rigor a nadie le sorprende: en Torres del Paine, Patagonia chilena, el viento puede superar fácilmente los 100 kilómetros por hora.
Mientras se pone su traje térmico camuflado y comienza a preparar su flamante cámara de cine digital Red Dragon, Christian Muñoz-Donoso -48 años, documentalista chileno radicado en Estados Unidos, ganador de 4 premios Emmy por su serie Wild View, camarógrafo para BBC, Discovery Channel y Animal Planet, entre otros- no luce muy contento. Con este clima, al parecer, la jornada será aún más complicada.
-Con este viento va a ser difícil. Los pumas seguramente estarán más escondidos. Esto es como buscar una aguja en un pajar.
Muñoz-Donoso sabe bien de lo que habla: ha dedicado gran parte de su vida a la filmación de estos y otros animales en estado salvaje, tanto en Chile como en Norteamérica. Y, además, es de las pocas personas en el mundo que pueden decir que han sobrevivido al ataque de un puma: en mayo de 1997, mientras filmaba a un felino que estaba siendo reintroducido en su hábitat en la Reserva Nacional Río Los Cipreses, Región de O’Higgins, este saltó sobre él repentinamente y casi lo mata. Solo un compañero que estaba allí justo en ese momento pudo alejar al animal a palazos. Debido a los rasguños y mordidas, Muñoz-Donoso quedó con el cráneo a la vista y su cuerpo lleno de cicatrices.
Pero el ataque no lo amedrentó. Varios años después, Muñoz-Donoso regresó a Chile para filmar pumas salvajes -esta vez para la serie Patagonia de la BBC y para Wild Expectations, programa que emitió en febrero de este año el canal Animal Planet-, y ahora está aquí nuevamente para un proyecto similar, llamado Wild Chile. Se trata de una coproducción internacional de ocho capítulos, que fue financiada por el Consejo Nacional de Televisión y que será exhibida en marzo de 2017 por Chilevisión. La serie, que comenzó a grabarse en diciembre pasado, se anuncia como el primer gran documental de fauna que se ha hecho en el país. Contiene imágenes en formato de cine digital 4K -tal como los llamados documentales blue-chip, superproducciones tipo Planeta Tierra de la BBC- y, hasta el momento, el registro de más de cien especies, de Arica a Tierra del Fuego.
«Esta es una deuda que tenía con Chile», dirá Muñoz-Donoso más tarde, camino al lago Sarmiento, el área de Torres del Paine donde se concentra el avistamiento de pumas. «Vivo en Estados Unidos, pero quiero a mi país y siempre quise hacer algo acá de calidad internacional. En Chile nunca conseguí los recursos. Ahora postulamos al CNTV sin esperanzas y por esas casualidades de la vida, funcionó. Los fondos del consejo no son altos (N. de la R: obtuvieron alrededor de 160 millones de pesos. Un documental blue-chip que se comercializa a nivel mundial puede llegar a costar 700 millones de pesos por capítulo), así que no podemos estar trabajando solo con los pumas. En este viaje al Paine también hemos estado filmando huemules, guanacos, patos cortacorriente. Debemos aprovechar al máximo el tiempo, pero a la vez filmar el comportamiento de cada especie. Buscar historias que se puedan entrelazar».
«Christian, atento. Aquí René. Encontramos a la puma con los cachorros. Van camino hacia ustedes. ¿Los alcanzan a ver?».
Sentado sobre una pequeña colina junto al lago Sarmiento, a un par de kilómetros de distancia de donde estamos, René Araneda (34) avisa por radio que finalmente dieron con el objetivo: la misma puma que encontraron ayer a eso de la cinco de la tarde y que filmaron amamantando a sus tres cachorros ha vuelto a aparecer.
René Araneda es el coproductor, director y conductor -junto con la oceanógrafa inglesa Susannah Buchan- de Wild Chile. Aunque estudió diseño, la naturaleza ha sido su gran pasión. Él lo suele contar así: era un chico de ciudad que un día partió a Torres del Paine para trabajar como guía del hotel Explora y su vida cambió. Unos años después se fue a Sudáfrica, hizo un curso de guía de safari y grabó su experiencia en video, lo que se convertiría en Garonga Safari, programa que emitió canal 13C en 2011. El éxito del programa lo motivó a meterse aún más en el mundo de los documentales de vida salvaje, hasta que un día, gracias un amigo en común, conoció a Christian Muñoz-Donoso en el festival Wildscreen de Bristol, Inglaterra, uno de los más importantes del género.
«Con Christian enganchamos altiro. Además, teníamos la misma visión sobre cómo hacer un programa de animales, en términos de cómo te acercas a ellos, cómo los grabas, cómo interactúas», dirá Araneda esta misma noche, tras engullir en tres mascadas un humeante y suculento plato de carne con papas en el comedor del EcoCamp Patagonia, el hotel tipo carpas-domo donde nos quedamos. Tras jornadas de búsqueda a la intemperie que parten a las siete de la mañana y terminan a las seis de la tarde todos los días, los golpes calóricos como este se agradecen.
«Esto no es un show televisivo», continúa Araneda. «Aquí nunca nos vamos a subir a un árbol para sacar una serpiente y mostrarle la boca a la cámara. En eso estuvimos siempre de acuerdo. En lo que no coincidimos con Christian, aparte del currículum, fue en el formato del programa. Christian es del mundo del blue-chip, de imágenes brutales con historias de animales que te tomaste mucho tiempo en grabar. Yo tenía la idea de que personajes estuvieran allí. En el fondo, agarrar lo que hice con el Garonga Safari y traerlo a Chile».
La colaboración pronto dio sus frutos: juntos trabajaron para la serie Patagonia de la BBC y luego para Wild Expectations, documental en inglés cuyo primer capítulo exhibió este año el canal Animal Planet y que fue conducido por Araneda y su amigo y guía de safari, el sudafricano Wayne Te Brake. El tráiler de esa producción causó gran interés mediático en Chile por la sorprendente calidad de las imágenes y la divertida interacción de sus conductores. Sin embargo, su estreno aquí pasó casi inadvertido: Animal Planet lo programó a las cinco y media de la mañana, mientras que en Estados Unidos y otros países lo emitieron en horario estelar. A la fecha, solo se ha exhibido un capítulo de Wild Expectations.
«Entremedio postulamos al CNTV y lo ganamos», dice Araneda. «Así que Wild Chile terminó siendo casi lo mismo que Wild Expectations, pero hablado en español. Era el programa que queríamos hacer antes de conocernos».
Muñoz-Donoso asiente con la cabeza. Este también era su proyecto original, su «deuda con Chile», como dice, aunque está consciente de que quizás el programa no sea tan exportable como imaginó en un comienzo. «Las reglas de producción del CNTV son bien específicas: no se puede hacer en inglés, por ejemplo, y tiene que ser con fauna chilena. En el caso de Wild Expectations, a Animal Planet no le interesaba Chile en sí, sino la historia de los pumas. Los pumas venden, tal como los tiburones o los pingüinos. Afuera, por ejemplo, nadie conoce el Altiplano, pero si se hiciera un documental en esa zona que incluyera pumas o gatos andinos, o uno que siguiera a algunas aves migratorias, seguro que lo comprarían. Eso lo haría exportables».
Minutos antes de las ocho de la mañana, el equipo de Wild Chile -tres camarógrafos (Christian Muñoz-Donoso y sus hijos Christiaan y Moris), un sonidista (Rodrigo Martínez) y dos presentadores (René Araneda y Susannah Buchan)- bajan de sus camionetas a la orilla del camino hacia la portería Sarmiento. La mañana y el atardecer son los momentos de mayor actividad de los pumas y hay que aprovecharlos.
El equipo se divide en tres grupos para triangular una zona lo más amplia posible. Cada uno lleva binoculares, radios y cámaras. La idea es explorar a campo traviesa, saliéndose de los senderos oficiales del parque, una actividad que en rigor está prohibida: solo puede realizarse con un permiso especial de Conaf, que se otorgó con pinzas a estos realizadores. La razón es evidente: los pumas son animales salvajes y estamos entrando en sus dominios. Aunque el equipo no se acerca demasiado a ellos para no estresarlos y para poder lograr imágenes de comportamiento natural (la cámara Red Dragon de Muñoz-Donoso tiene un lente con zoom muy potente, de 2.600 milímetros, que permite filmar a distancia con detalles), de ahora en adelante estaremos a merced de lo que quieran y hagan los pumas.
«El rastreo de un puma implica muchas variables», explica Muñoz-Donoso, mientras camina con su cámara y trípode al hombro. «Debes conocer el comportamiento del animal, saber cómo son sus huellas, sus fecas. También hay que saber qué otros animales viven allí. Por ejemplo, debes fijarte en los cóndores. Si hay comida para los carroñeros, significa que por ahí debe andar un puma. También hay que ver y escuchar a los guanacos: cuando ellos advierten la presencia de algo, inmediatamente se ponen a gritar. Si es un puma, bingo. Hay que quedarse. Pero eso ocurre solo cuando los pumas se dejan ver».
Hoy no parece ser uno de esos días. Ya dieron las nueve. Las diez. Las once. Es casi mediodía. Por más abrigados que estemos, con varias capas sobre la piel, y por más barras de chocolate que comamos, el frío viento de la Patagonia comienza a penetrar en el cuerpo. Además, apenas podemos movernos: la instrucción expresa de Christian Muñoz-Donoso ha sido permanecer en silencio, agachados o escondidos detrás de alguna piedra. La idea es mimetizarse con el entorno.
A eso de la una de la tarde suena la radio. Es René Araneda. Ha encontrado a la puma y sus tres cachorros.
«Esto es así: hay que tener mucha paciencia. Esperar, esperar, esperar. Escuchar. Leer las señales que dan los otros animales», dice Muñoz-Donoso. «La gente piensa que es llegar el primer día y ver a los pumas, pero no es así. Nosotros llevamos 10 días acá y hasta el momento hemos tenido solo dos encuentros con pumas. Pero no es cosa de suerte: para ver pumas hay que saber primero dónde están».
Tras el aviso e indicaciones de Araneda, finalmente localizamos a la madre puma. La vemos caminando lentamente en las cercanías del lago Sarmiento, hasta que de pronto se acuesta sobre la loma de un cerro. Estamos a unos 200 metros. Los cachorros juguetean, saltan sobre ella, se revuelcan en el suelo.
Mientras, Christian Muñoz-Donoso no se despega del visor de su cámara, siempre en silencio, imperturbable. La paciencia, una vez más, ha vuelto a dar sus frutos.
A la noche, ya de vuelta en las carpas-domo del EcoCamp, el equipo de Wild Chile comienza a descargar las tarjetas de memoria con el registro del día en sus laptops y a cargar baterías para mañana, cuando todo volverá a ser tal como hoy: una búsqueda sin certezas, pero con salvajes esperanzas.
Mientras llegan los humeantes platos de carne con papas, la oceanógrafa Susannah Buchan (32), que lleva varios años viviendo y estudiando cetáceos en Chile, reflexiona sobre cómo ha sido recorrer el país buscando animales durante estos últimos cinco meses. «Sabía que Chile era una tierra de contrastes, pero no estaba preparada para enfrentarme a la belleza de estos animales y sus ambientes», dice. «Tampoco dimensionaba el problema de la conservación. La basura que hemos visto en muchos lugares. Las especies invasoras que afectan a las demás. Eso ha sido impresionante. Yo vengo de una isla chica con 70 millones de personas -Inglaterra- y no conocí lo que era un bosque hasta que llegué a Chile. Nuestros ecosistemas en Europa están muy intervenidos, pero aquí puede pasar lo mismo en 20 años más. Eso a mí me angustia».
Christian Muñoz-Donoso complementa la apreciación de Susannah. «En este documental queremos mostrar lo feo y lo bonito que tenemos. En los fiordos australes encuentras playas llenas de basura. En sitios como Caleta María, Cordillera Darwin, mientras filmábamos a los elefantes marinos, vimos muchas bolsas plásticas de color azul, que los mismos pescadores botan: allí vienen las carnadas que les dan las empresas para pescar centolla. Lo mismo en el norte: en el lago Chungará, junto al camino, encuentras envases de comida, cajas de plumavit, botellas llenas de orina. Y como corre viento, la basura está kilómetros y kilómetros hacia adentro. Yo te puedo decir: el lago Chungará es el basural más hermoso que existe en el mundo. Es lamentable».
El documental Wild Chile está en su última etapa de rodaje. Al cierre de esta edición, Muñoz-Donoso todavía se encontraba en el Paine intentando lograr más imágenes de pumas, idealmente de una cacería, que sigue siendo uno de sus grandes objetivos (él mismo estuvo cerca de lograr una escena así para la serie Patagonia de BBC, donde filmó a un puma a punto de saltar sobre un guanaco: el animal desistió a último segundo).
«En Chile no se han hecho programas de historia natural», sostiene Muñoz-Donoso. «Es cierto que ha habido programas como La Tierra en que Vivimos o Al Sur del Mundo, que han incluido elementos de historia natural, pero hay niveles y niveles. No es que no haya habido gente capaz de hacer algo así en Chile, es que no han tenido los recursos. Los presupuestos que tiene la televisión chilena no se comparan. Sergio Nuño (conductor de La Tierra…) hizo un programa de varios capítulos sobre la migración de las aves desde Estados Unidos a Chile y con suerte tuvo medio millón de dólares para producirlo…. Ese es el presupuesto para una hora de programa en cualquier otro canal en el exterior. Para mí, Wild Chile es un producto de calidad internacional, hecho por chilenos y con nuestra naturaleza. Si bien yo ya había hecho documentales en Chile, ninguno había sido tan completo. Esta es una serie de Arica a Tierra del Fuego. No es fácil. No es barato. Pero lo estamos logrando».