
El cambio climático afectará a todos los peces por igual
Aunque de momento hay especies que se han visto beneficiadas por el alza de la temperatura, ello tiene un límite. Si este se sobrepasa, toda vida en el mar se verá disminuida.
Los productos del mar son el 20% de la ingesta de proteínas de casi la mitad de la población del mundo y les dan trabajo a 56 millones de personas. Por ello mantener el recurso es vital, pero nuevos datos demuestran que los peces están más vulnerables que lo pensado debido al calentamiento de los mares.
Un estudio, encabezado por científicos de la Universidad de Rutgers y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), ambos en Estados Unidos, estimó que entre 1930 y 2010 los recursos pesqueros han disminuido 4,1% a nivel global por culpa del cambio climático. Pero en cinco regiones específicas, incluidos el mar chino del este y el mar del Norte, la disminución de peces ha sido aún mayor y alcanza entre 15 y 35%.
«Nos sorprendió descubrir que la pesca -industrial y artesanal- alrededor del mundo ya fue afectada por el calentamiento de los océanos», dice Malin Pinsky, académico del Departamento de Ecología, Evolución y Recursos Naturales de la U. de Rutgers (EE.UU.) y coautor del estudio que fue publicado en la revista Science. «Ya no son cambios hipotéticos que sucederán en el futuro», agrega.
Para llegar a esa conclusión, el equipo estudió 235 poblaciones distintas de 124 especies -de peces, crustáceos y moluscos- en 38 regiones ecológicas alrededor del mundo. Cruzando datos de pesca y de la temperatura de los océanos, lograron estimar la huella del cambio climático en cada zona.
Las áreas más impactadas negativamente son el mar de Japón y el del Norte, la zona de la corriente de Kuroshio en el Pacífico Norte y el área frente a las costas de Reino Unido, Irlanda y Francia. Mientras que, por el contrario, lugares como el mar Báltico, el océano Indio y las regiones al noreste de Estados Unidos y el este de Canadá se han visto beneficiados.
Esto último porque el aumento de la temperatura que ha sufrido el agua en esas zonas ha posibilitado que determinadas especies proliferen más. Pero ello sería momentáneo. «Las poblaciones de peces solo pueden tolerar determinado aumento de temperatura», advierte Olaf Jensen, coautor del estudio. «Muchas de las especies que se han beneficiado del calentamiento global probablemente comiencen a declinar si la temperatura sigue aumentando», continúa el especialista.
Aunque la disminución de las especies es un indicador global, hay que analizarlo en las distintas regiones, dice Luis Cubillos, investigador de COPAS Sur-Austral y académico del Departamento de Oceanografía de la U. de Concepción. «La productividad (de la pesca) no solo depende de la temperatura global, sino también de las variaciones regionales», explica.
En el caso de Chile, por ejemplo, la variación interdecadal -que trae ciclos fríos y cálidos- se puede confundir con el cambio climático. Por ello es muy difícil estimar qué tanto afecta este fenómeno a la fauna marina.
Algunos estudios en el norte de Chile establecen que el pez espada debiera tener una distribución más hacia el sur por el calentamiento de las aguas. «Pero solo bajo el supuesto de que este va a reaccionar de la misma manera como lo ha hecho ante las condiciones actuales», acota Luis Cubillos. Algo que aún no se puede determinar.