Bióloga chilena que analizó el fondo del tormentoso Paso Drake

Bióloga chilena que analizó el fondo del tormentoso Paso Drake

«Estamos reconstruyendo la historia del hielo marino»

La máster en Oceanografía de la Universidad de Concepción, Paola Cárdenas, logró con un equipo de investigadores internacionales crear un valioso conjunto de datos de referencia para la calibración de indicadores en este tramo marítimo. Para ello, abordó las muestras de un sedimento extraído en 2016.

El Paso Drake es el tramo marítimo de unos 800 kilómetros que separa los parajes de Tierra del Fuego con la Antártida, constituyéndose como la mayor restricción geográfica de la Corriente Circumpolar que conecta las principales cuencas oceánicas del Planeta y que aisla térmicamente al Continente Blanco. Quien quiera visitar este lugar debe pensarlo dos veces, dicen algunos. «La colisión que tienen las aguas frías que se producen en la Antártica con las aguas relativamente cálidas que vienen desde el Norte, se combinan con fuertes vientos y forman violentas tormentas que hacen que esta sea un área climáticamente hostil y muy difícil de estudiar», dice a Emol la bióloga de la Universidad de Concepción, Paola Cárdenas.
Bien lo sabe ella, que analizó por dos años una parte de los sedimentos superficiales de su fondo marino, los cuales fueron recolectados en 2016 por la expedición chileno-alemana «PaleoDrake». Con ello pudo actualizar la información geológica del sector, de la cual —a gran escala— poco se sabía desde la década de los ‘60. «El objetivo de esta investigación fue documentar la variación latitudinal de la composición biogeoquímica de los sedimentos, y evaluar si esta composición refleja las condiciones oceánicas que han sido descritas anteriormente», subraya la también máster en oceanografía de 30 años. Pero explica: «El flujo tremendo de agua hace de estas corrientes un sistema colosal, el cual produce la formación de distintos frentes oceanográficos que, prácticamente, dividen el Paso Drake con condiciones oceánicas distintas. Por ende, lo que nosotros queríamos saber, es si los sedimentos responden a estas variaciones oceanográficas latitudinales o no».

Para ello, trabajando muestras secas en su laboratorio, Cárdenas estudió microfósiles que se encontraban a lo largo de los sedimentos y algunos parámetros geoquímicos, tanto inorgánicos como orgánicos. Algunos de ellos la llevaron a medir los niveles de carbonato de calcio y de moléculas llamadas esteroles, entre otros. Y los resultados, publicados en la revista Progress in Oceanography, fueron positivos. Efectivamente los sedimentos superficiales sí reflejaban las regiones biogeográficas oceánicas de hoy en día y las propiedades físicas, químicas y biológicas actuales del Paso Drake.

 

lee la nota original en emol