Almejas contaminadas en supermercado. ¿Qué control sanitario falló?

Almejas contaminadas en supermercado. ¿Qué control sanitario falló?

Allisson Astuya
Dra. en Ciencias Biológicas e investigadora de COPAS Sur-Austral de la U. de Concepción.

El pasado 15 de marzo, y tras los primeros indicios de una posible contaminación por marea roja, las autoridades de Salud “encendieron las alarmas” y comenzaron la fiscalización de productos marinos. Específicamente, se tomaron muestras de almejas desde el supermercado donde los posibles intoxicados habían adquirido los productos, confirmándose posteriormente la presencia de toxinas paralizantes (producidas por la denominada “marea roja”)  por sobre el límite permitido para el consumo humano.

Inmediatamente el Ministerio de Salud activó las medidas de contingencia e informó a la ciudadanía sobre la existencia de almejas contaminadas con marea roja paralizante -una toxina que puede ser letal-, en productos provenientes de la región de Los Lagos que fueron distribuidos a lo largo del país por dos supermercados (Jumbo y Tottus). Acto seguido, la autoridad sanitaria dispuso el retiro, decomiso y destrucción de los productos que aún estaban disponibles en las cadenas afectadas, los cuales habían sido adquiridos a la empresa Alimex S.A. entre el 11 y el 15 de marzo.

En Chile existen estrictas medidas y procedimientos que velan por la inocuidad alimentaria. El proceso se inicia con la certificación de Sernapesca, autoridad que regula que la extracción de este tipo de recursos se realice desde zonas libres de toxinas (Zonas PSMB). Luego, la  certificación de ausencia de toxinas de marea roja, es un análisis que compete al Instituto de Salud Pública y a las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud que cuenten con capacidad de detección.

Si este sistema es reconocido internacionalmente como exitoso en su labor de velar por la seguridad la población, la pregunta es obvia: ¿Qué falló? ¿Cómo es que un producto que potencialmente puede generar la muerte de los consumidores llega a ser comercializado? La única explicación que cabe al respecto es que durante el proceso de distribución ocurra el llamado “blanqueamiento de productos no certificados”, una mala práctica que consiste en mezclar alimentos debidamente certificados con otros no analizados, poniendo en riesgo la salud de la población.

Efectivamente los sistemas de contingencia se activaron a tiempo, previniendo la ocurrencia de casos letales. Sin embargo, es tanto o más importante generar conciencia sobre los riesgos que implica la marea roja, un fenómeno natural con el cual inevitablemente debemos convivir. Es ahí donde debemos centrar nuestros esfuerzos, en educar a recolectores, pequeños productores, conserveras, distribuidores, vendedores y a los consumidores, quienes deben comprender los riesgos de vender productos sin certificación y también responsabilizarse de comprar productos en lugares que cuenten con todas las garantías establecidas por la autoridad sanitaria.

El Sur