Investigación Ambiental en Aysén es ¿Pro crecimiento económico?

Investigación Ambiental en Aysén es ¿Pro crecimiento económico?

Giovanni Daneri
Director ejecutivo CIEP, investigador principal línea 1 programa basal COPAS Sur-Austral, Universidad de Concepción

La encuesta nacional de percepción social de la ciencia y tecnología en Chile 2016 (www.conicyt.cl), que consultó a más de 4.500 personas mayores de 15 años de todas las regiones del país, permitió conocer la percepción que tiene la ciudadanía sobre el quehacer científico nacional. La encuesta revela que la ciencia y la tecnología son vistas como actividades “interesantes” por la población (58,1% en el caso de la ciencia y 68,4% en el caso de la tecnología), ubicándose en el cuarto y segundo lugar respectivamente de las preferencias, (en primer lugar se destacó deporte con un 68,8%).
Sin embargo las personas se sienten desinformadas sobre temas científicos y tecnológicos (76,9% sobre la ciencia, 65,2% sobre la tecnología). A pesar de lo anterior, la información revela que más de un 70% de los chilenos comprende que la ciencia y la tecnología son de gran relevancia en temas como la prevención de enfermedades, el entorno social, el medio ambiente, y la comprensión del mundo en general. Vale la pena también destacar lo que dice la encuesta sobre la valorización de los científicos: 79% de la población cree que la profesión de los científicos es prestigiosa; y más del 80% de las personas considera que los científicos se dedican a la ciencia motivados por su vocación por la investigación y no por razones individualistas como el prestigio, ganar dinero o poder. Esta positiva evaluación del quehacer y de los científicos de nuestro país, se contrapone a una realidad que es preocupante.
Chile invierte menos del 0.4% del PIB en ciencia y tecnología, ubicándose en el último lugar de los países de la OCDE en esta materia. A pesar de esto nuestro país se posiciona en el lugar número 45 (lista liderada por EEUU seguido por China y el Reino Unido), tras Brasil y Argentina en términos de productividad científica. ¿Por qué invertimos tan poco en ciencia y tecnología? Evidentemente se requiere un mayor esfuerzo por parte del Estado, pero también se necesita que la industria haga lo suyo. La baja inversión del sector privado es un factor importante que impacta negativamente el desarrollo científico de nuestro país. ¿Por qué esto no ocurre? A mi modo de ver, nos juega en contra la falta de masas críticas de investigadores en áreas claves de nuestra economía. En el caso de Aysén, por ejemplo, necesitamos aumentar de manera significativa el número de investigadores en ciencias de la acuicultura, sobre todo en el área de estudios ambientales de los ecosistemas acuáticos que sustentan esta actividad. Convencer a los distintos actores sobre la importancia de la información científica en materias ambientales se hace muchas veces “cuesta arriba”, siendo uno de los principales problemas la percepción de que la ciencia ambiental no es pro crecimiento sino más bien, se le asocia con trabas y burocracia que pueden frenar el desarrollo productivo. Lo anterior se contrapone a la creciente necesidad de dar respuesta a problemas ambientales (marea roja, eutrofización, aspectos sanitarios etc.) que pareciera van en aumento. Si el manejo eficiente de los ecosistemas acuáticos de la región de Aysén redunda en mejores índices de productividad, entonces podemos afirmar de manera inequívoca que los estudios ambientales de fiordos y canales es pro crecimiento.

Diario aysén

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