
Unión internacional para el estudio de los ecosistemas del Canal Puyuhuapi
A medida que el invierno austral se retira los días se alargan, la turbulencia de las aguas se aquieta y se gatillan los procesos productivos del plankton que da sustento a las cadenas tróficas marinas de los ecosistemas de fiordos y canales patagónicos. En prácticamente todos los ambientes acuáticos la formación de materia orgánica por las microalgas nutre una gran cantidad de organismos filtradores y rapaces de mayor tamaño, los que a su vez forman la base nutritiva de organismos mayores hasta llegar a los peces y mariscos muchos de los cuales son consumidos por nosotros mismos. Pero no solamente los organismos más grandes se alimentan de la actividad de las algas microscópicas, pues las bacterias libres también participan del festín anual ofrecido por una infinidad de microalgas que nos maravillan por sus formas, por su diversidad y adaptación al complejo ambiente físico marino y sus tamaños microscópicos (pueden medir menos de 2 um, o sea 0.002 milímetros).
Las bacterias son capaces de remover el oxígeno disuelto de cuerpos de agua, alterando de esa forma el medio ambiente acuático el cual podría tornase “irrespirable” para organismos multicelulares que dependen del consumo de oxígeno. Los animales multicelulares (tanto los terrestres como los acuáticos) dependen de un suministro estable de oxígeno molecular para llevar a cabo sus procesos metabólicos. Los organismos terrestres obtienen el suministro de oxígeno desde la atmósfera mientras que los organismos acuáticos dependen del oxígeno disuelto disponible en los cuerpos de agua en que habitan. En algunos casos, los microbios acuáticos son capaces de utilizar todo el oxígeno disuelto disponible. Lo anterior ocurre en ecosistemas donde las tasas de producción o importación de materia orgánica son superiores a las tasas de ventilación o de renovación de las aguas (ya sea a través de intercambio con la atmósfera o por la intrusión de aguas oxigenadas que renuevan las cuencas). En sistemas semicerrados como los fiordos y canales la incorporación de materia orgánica producida por las microalgas, las plantas terrestres y más recientemente por la actividad acuícola, generan un riesgo latente de oxigenación de las aguas que podría tener importantes consecuencias para los organismos (especialmente los sésiles o de movimientos lentos) que habitan en estos ecosistemas.
Estudiar los procesos de formación y degradación de la materia orgánica que llega o es producida en los fiordos, así como los fenómenos físicos de recambio de agua en las cuencas de nuestra región es vital para la generación de certeros modelos de capacidad de carga. Por lo anterior, durante el mes de agosto de este año se dieron cita en Puerto Cisnes más de treinta investigadores nacionales y extranjeros quienes desarrollaron estudios oceanográficos en el canal de Puyuhuapi. El programa de estudio cuenta con el patrocinio del programa FONDAP COPAS Sur-Austral de la Universidad de Concepción, el laboratorio internacional LIA MORFUN de la Universidad de París, y del Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP). En este proyecto internacional participan investigadores de las universidades de Miami (USA), Florida (USA), Genova (Italia) París (Francia), Southampton (UK) y las universidades de Concepción, Austral y Católica de Valparaíso quienes contaron con la valiosa colaboración del liceo Arturo Prat Chacón de Puerto Cisnes.
Fuente: El Diario de Aysén