
Programa COPAS Sur-Austral en artículo de Revista Aqua, Proyecto de ley: Repoblamiento y cultivo de algas
En agosto de 2013 ingresó a la Cámara de Diputados de Chile un proyecto de ley presentado por la Administración del ex Presidente Sebastián Piñera, tendiente a impulsar el repoblamiento y cultivo de algas. El objetivo es establecer un sistema de bonificación por parte del Estado para micro y pequeñas empresas de forma que estas puedan aumentar la biomasa de algas disponibles en el país, considerando la importancia ecológica y económica que estas poseen.
A través de esta iniciativa se pretende beneficiar, especialmente, a los pescadores artesanales y pequeños acuicultores. De ese modo, los beneficiarios serían titulares de áreas de manejo que trabajen con algas; titulares de concesiones de acuicultura que cuenten con un proyecto técnico sobre estos recursos; e integrantes de un comité de manejo de un área de recursos bentónicos que cuenten con un plan enfocado en algas de la zona en cuestión.
Según lo descrito en el proyecto de ley, se contemplan dos vías de acceso a la bonificación; a través de la postulación a un programa y/o mediante la participación en un concurso. Ambos procedimientos serían tramitados por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca). Se establece también que la Ley de Presupuestos deberá contemplar recursos anuales para el financiamiento de este cuerpo legal.
Múltiples beneficios
El encargado de Algas y Acuicultura de Pequeña Escala de la Subpesca, Sergio Mesa, comenta que lo que se espera es recuperar la cobertura algal del país y, con ello, muchas otras especies marinas que se verían beneficiadas. “Las algas son el primer estabón en la cadena alimenticia del mar. Tanto la repoblación como su cultivo aumentarán la disponibilidad de reproductores en el medio y podremos recuperar nuestros ecosistemas”, explica el profesional.
Añade que si bien el origen de la ley es claramente ambiental, de todas maneras involucrará importantes beneficios económicos y sociales, sobre todo considerando que hoy existen numerosas organizaciones de pescadores interesadas en la actividad.
Para el diputado y presidente de la Comisión de Pesca de la Cámara, Iván Fuentes –quien hasta hace poco era pescador artesanal– esta iniciativa cobra especial importancia, puesto que recuerda que el sector pasó mucho tiempo solicitando que se entregue una subvención, tal como sucedió años atrás con el rubro forestal. “Tal como se hizo en algún minuto cuando se bonificó la reforestación, creíamos que debía entregarse un beneficio similar para la plantación de algas. Esto permitirá la reproducción de muchos otros recursos y, además, revitalizar a un sector que ha sido el pariente pobre de la pesca, pero que ahora está cobrando relevancia debido a la alta demanda”, comenta.
No obstante, el congresista dice que este proyecto debe ir acompañado por una mayor ligereza en los trámites conducentes a otorgar espacios marítimos para los pescadores, ya sea áreas de manejo o las “parcelas familiares” que están contempladas en la Ley de Pesca. “A veces los procesos son muy lentos y cuando a los sindicatos se les va la vida en la tramitación de un espacio se dividen y la gente pierde la fe. La pesca tiene un sentido de urgencia, así que ojalá que esto se agilice y no nos estemos topando en una burocracia eterna”, reitera.
Apoyo productivo
El presidente de la Confederación Nacional de Federaciones de Pescadores Artesanales de Chile (Confepach), José Barrios, opina que el proyecto de ley es una buena iniciativa pero que espera que, a diferencia de los bonos de mitigación que se han venido entregando el último tiempo, esta vez se impulsen mejores medidas “y se apoye a quienes estén interesados en recuperar las pesquerías dañadas”.
De todas maneras, en la Confepach confían en las oportunidades que ofrece el repoblamiento y cultivo de algas. “Estamos seguros de que es una gran oportunidad, no solo para los artesanales, sino que para la pesca y el país en general”, afirma el dirigente.
En la industria también apoyan la propuesta. El gerente de Proyectos de Gelymar, Jaime Zamorano, explica que “la industria nacional de algas y derivados se empina rápidamente a los US$300 millones anuales en exportaciones. Sin embargo hoy, al no existir cultivos masivos, esta tiene un crecimiento limitado y una amenaza permanente a su competitividad”.
Por eso el ejecutivo considera que la iniciativa presenta una serie de beneficios, como la reducción de la presión extractiva sobre los bancos naturales, el incremento en la producción de algas para la industria nacional e internacional y el aporte en materia de diversifi cación de la acuicultura.
También menciona, entre otros aspectos, el mejoramiento en la calidad de vida de los pequeños acuicultores.
Apoyo técnico
Para que este proyecto de ley prospere, los pescadores y pequeños acuicultores, sin duda, necesitarán apoyo técnico para desarrollar exitosamente los cultivos algales. El diputado Fuentes comenta que “antes, los artesanales creíamos que las sabíamos todas, pero hoy estamos disponibles para recibir la ayuda profesional y técnica presente en muchas universidades”.
Y seguramente será así, puesto que hay varias casas de estudios que han estado investigando el tema, trabajando casi siempre de la mano de los propios interesados. Un ejemplo es el proyecto liderado por el Programa Copas Sur-Austral de la Universidad de Concepción (UdeC) y el Centro de Investigaciones en Ecosistemas de la Patagonia que, contando con financiamiento del Fondo de Administración Pesquero y con el impulso de la Subpesca, se ha enfocado en promover la transferencia tecnológica del cultivo de lugas y la implementación de cultivos piloto en áreas de manejo de la Región de Aysén.
En este proceso, el grupo de investigación ha seleccionado organizaciones, personas y sitios que respondan a los requerimientos de la transferencia de conocimientos y que estén dispuestos a comprender y practicar las técnicas de cultivo, así como a proponer y comprometer formas de organizarse para realizar las actividades acuícolas.
Este grupo de investigación está preparando el informe final del proyecto, donde entregarán la evaluación económica del cultivo piloto de lugas. “Los datos preliminares arrojan que una producción de 4 hectáreas de superficie puede sustentar a un grupo de entre seis y ocho pescadores, con ingresos mensuales de entre $200.000 y $250.000 durante todo el año”, relata el investigador de la UdeC, Ricardo Norambuena.
En la Universidad Católica del Norte también han estado aportando en estos conocimientos. El Dr. Juan Macchiavello Armengol encabezó un proyecto Innova destinado a impulsar el cultivo suspendido de la chicorea de mar (Chondracanthus chamissoi) en áreas de manejo en la Región de Antofagasta.
La iniciativa buscaba ser pionera en términos de diversificación acuícola, dando paso a una producción sostenible que pudiera “ser un complemento al ingreso familiar de las comunidades costeras”.
El proyecto de ley –Boletín 9151-21– está siendo revisado actualmente por la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados, donde se estarían haciendo algunas correcciones. Cuenta con amplio respaldo de todos los sectores, por lo que se espera que en las próximas semanas pueda pasar a segundo trámite en el Senado.
Fuente: AQUA