
Programa Copas Sur Austral abre laboratorios a estudiantes en Mes del Mar
Cerca de un centenar de estudiantes de séptimo y octavo básico de los colegios Villa Acero y Alonkura, de Hualpén; Balmaceda y José Hipólito Salas, de Chiguayante, conocieron esta mañana parte del quehacer científico que realiza la UdeC en el campo de la oceanografía, en una jornada de Puertas Abiertas organizada por el Programa Copas Sur Austral en el marco de las celebraciones del Mes de Mar.
Divididos en grupos, los jóvenes recorrieron los laboratorios de Paleoceanografía; de Oceanografía Pesquera y Ecología Larval, Lopel; de Evaluación de Poblaciones Marinas, Epomar, y de Oceanografía Costera del Departamento de Oceanografía, con el fin de responder a las preguntas de qué, cómo y para qué se investiga en ciencias del mar.
“Creemos que a través de las comunidades educativas podemos acercar nuestro quehacer, especialmente a los niños, y de manera particular a colegios municipalizados donde encontramos a jóvenes que tienen pocas oportunidades de conocer el mar y todos los secretos que tiene este valioso recurso que tenemos en Chile”, señaló el responsable del área de Transferencia, Extensión y Difusión de Copas Sur Austral, Ricardo Norambuena, al explicar el sentido de la actividad.
Esta, dijo, es una primera experiencia que será complementada, en el segundo semestre, con una salida a terreno “y ojalá embarcados, donde los niños puedan tener la experiencia de tomar una muestra, analizar y ver los resultados”.
El investigador resaltó que, en estas visitas, los alumnos pudieron acercarse a “especialidades que muy pocos conocen, como la paleoceanografía, que es el estudio del océano en el pasado; en el Laboratorio, se les mostró una muestra en la que los niños pudieron ver las capas donde se forma el sedimento (marino) y cómo los científicos pueden leer esas capas e interpretar, por ejemplo, cómo fue el clima y el océano hace miles de años. Ellos jamás habían oído hablar de eso”, comentó.
Para Norambuena, este tipo de jornadas no sólo enriquece a los alumnos, sino que también a los científicos, “porque nos permite aprende cuáles son las inquietudes de los niños; hay preguntas muy interesantes que ellos han planteado; entonces eso nos hace pensar en seguir creciendo con estas actividades”, señaló.
Durante la visita al Laboratorio de Oceanografía Costera se estrenó, con los alumnos, el recién terminado prototipo del Kit Educativo creado por el Programa Copas Sur Austral, una herramienta que apunta a la enseñanza de ciertos aspectos básicos relativos al mar. “Se trata de hacer que, a través de experimentos sencillos, de bajo costo, se puedan demostrar de forma práctica cómo funcionan algunos conceptos asociados al mar”, explicó.
El Kit, agregó, considera todos los elementos necesarios para la ejecución de las actividades prácticas, una guía teórica que contextualiza cada uno de los experimentos y otra que explica su desarrollo propiamente tal.
“En este momento estamos en la fase del registro de propiedad intelectual y una vez que terminemos vamos a postular a proyectos para que, en contacto con las autoridades que corresponda, podamos transferir esta herramienta pedagógica y llevar el conocimiento oceanográfico hacia los niños”, informó Norambuena.
Conocimiento in situ
Contento se mostró el estudiante Luis González, del Colegio Alonkura, por la experiencia de conocer de cerca el trabajo de los científicos y sorprendido por lo que pudo observar en el Laboratorio de Oceanografía que fue, lejos, lo que más le llamó la atención del recorrido. “Nos dijeron que se podía ver el pasado del agua, de la vida en distintos años”, señaló.
“Ha sido actividad extraordinaria, porque los alumnos de nuestros establecimientos no tienen muchas oportunidades de ver estas cosas tan maravillosas in situ”, dijo la coordinadora comunal de ciencias de Chiguayante y profesora del Colegio José Hipólito Salas, María Inés Matus.
La profesora señaló que una de las cosas que “nos impactó a todos fue lo que explicaron sobre esos huesitos (los otolitos) que están en la cabeza de los peces y que permiten saber cuántos años tienen. Con cosas como estas nos damos cuenta de que hay ideas que son fáciles de hacer y que podemos experimentarlo en el propio colegio”, señaló.
Agregó que actividades como estas “permiten que los alumnos también pueden socializar con este tipo de entidades y tener mayores expectativas sobre lo que ellos podrían hacer en el futuro”, puntualizó.
Fuente: Revista Panorama
