Centro COPAS Coastal lanza innovador plan de transferencia de conocimiento y tecnología en ciencias del mar.

Centro COPAS Coastal lanza innovador plan de transferencia de conocimiento y tecnología en ciencias del mar.

Se trata de la unidad MOTOR (MOdelación, Tecnología, Outreach y tRansferencia), con la cual se busca generar proyectos de transferencia en temas emergentes, servicios y políticas públicas y nuevas tecnologías.

 

El Centro de Investigación Oceanográfica COPAS, con sus casi dos décadas en el desarrollo de ciencia de excelencia e investigación, se ha posicionado como una de las entidades científicas relevantes en el área de la oceanografía. En su afán por continuar aportando a la ciencia, la sociedad y a la toma de decisiones, es que en su nueva etapa como Centro COPAS Coastal (2021-2026), ha incorporado la iniciativa MOTOR (MOdelación, Tecnología, Outreach y tRansferencia) en su orgánica interna.

MOTOR busca contribuir a llenar el vacío existente en el país en ingeniería oceánica y oceanografía operacional. Contar con conocimiento y desarrollo en estas áreas que ayude a generar y manejar un sistema de observación del océano para alimentar modelos operacionales se torna clave para una gestión óptima de recursos y convivencia sustentable con el océano. MOTOR permitirá al mismo tiempo optimizar la transferencia de dicho conocimiento a la sociedad, a los tomadores de decisiones y al sector productivo para ser aplicado de manera efectiva.

Como comenta la directora del Centro COPAS Coastal, Dra. Camila Fernández, “nos dimos cuenta de que el Centro había madurado algunos aspectos clave del proceso de transferencia y que era el momento adecuado para crear una estructura de soporte dentro de COPAS para empaquetar y transferir el conocimiento que generamos en forma creativa e innovadora”.

De esta manera, la unidad MOTOR se configura a partir de cuatro ejes de acción: “Modelación”, “Desarrollo Tecnológico”, “Educación y Divulgación” y “Servicio Público y Recursos Naturales”, los cuales dependen de la dirección del centro y de una dirección ejecutiva de transferencia, a la vez que cuentan con su propio coordinador y equipo de trabajo.

La dirección ejecutiva de transferencia a cargo de MOTOR se encuentra en manos de Sandra Espinoza, ingeniera comercial y Magíster en Innovación Tecnológica y Emprendimiento, quien junto a un equipo conformado por Julieta Henríquez y Cristian Vásquez, ingeniera civil industrial y biólogo marino, respectivamente, trabajarán en la gestión de proyectos de transferencia en áreas emergentes en el quehacer regional y nacional.

“Actualmente se percibe una brecha entre los resultados de investigación científica y lo que la sociedad en su conjunto recibe. Esta situación se replica en diversos centros nacionales y COPAS quiere hacerse cargo a través de MOTOR, asumiendo el desafío de acortar esta distancia con la sociedad y las organizaciones del mundo público y empresarial, generando un puente, una conexión entre las necesidades de estas entidades y el conocimiento”, explica la directora ejecutiva de transferencia, Sandra Espinoza.

El desarrollo de tecnologías tales como sistemas de monitoreo oceanográfico que permitan generar alertas tempranas para la gestión en puertos o muelles es un ejemplo del conocimiento que puede transferirse a los tomadores de decisiones. “Desde COPAS buscamos apoyar en la transferencia de conocimiento para que las empresas puedan tener mejores datos e información, en especial considerando situaciones que se producen por efecto del cambio climático”, señala Espinoza.

“MOTOR se configura como una estructura dentro de nuestra orgánica y como tal debe ser autosustentable en un tiempo más. Además, tendremos un centro de operaciones que estamos diseñando junto a la Universidad de Concepción y a los arquitectos Alberto Álvarez y Patricio Escobar. Será un lugar donde se unen la creatividad científica, la educación y la aplicación tecnológica y donde personas del área de la investigación y de la toma de decisiones puedan interactuar y eso en sí es una gran aventura”, manifiesta la Dra. Fernández.

De esta manera, la unidad MOTOR se presenta como una innovación en el área de la oceanografía, creando una entidad independiente con ejes claros como son el modelamiento aplicado, el desarrollo tecnológico, la educación y difusión científica y el servicio público, lo que va con un centro de operaciones y personal dedicado a hacer el nexo entre las necesidades más urgentes de las costas chilenas y sus habitantes, además del desarrollo de investigación científica de punta.

Los cuatro ejes de acción.

La Modelación se encuentra bajo la coordinación de los Dres. Sergio Neira y Gonzalo Saldías.

La Modelación es una parte crucial de las actividades científicas. Para poder comprender mejor este eje que conforma la unidad MOTOR, es importante saber que un modelo es la representación simplificada de un sistema complejo (por ejemplo, el sistema costero) que permite analizar las interacciones que se establecen entre sus partes (como las poblaciones marinas y las características del ambiente y el hábitat). Si bien existen modelos conceptuales (como un mapa, por ejemplo), en ciencia la mayor parte del tiempo los modelos son ecuaciones matemáticas.

Con MOTOR, las y los investigadores participarán en proyectos transdisciplinares implementando y mejorando los modelos de circulación costera, atmosféricos, de ecosistemas y de individuos. “Uno de nuestros objetivos es lograr un modelo que integre todos estos niveles y que nos permita evaluar el ecosistema completo”, explica uno de los coordinadores, Dr. Sergio Neira.

Entre las problemáticas que se busca abordar en este eje se encuentran mejorar la comprensión sobre cómo interactúan los componentes vivos (es decir poblaciones, comunidades marinas, tramas tróficas) y no vivos del ecosistema (oceanografía, condiciones de hábitat). “A partir de ello, podremos estudiar cuantitativamente los impactos de decisiones de manejo, como, por ejemplo, la asignación de cuotas de pesca o la instauración de un área marina protegida”, explica el Dr. Neira.

Por su parte, el Dr. Saldías señala que el Centro COPAS ya ha venido trabajando en temas de modelación hidrodinámica, específicamente en modelaciones numéricas de la circulación del océano costero en la zona sur austral, “y ahora nos ampliamos a toda la costa centro sur del país para generar modelos hidrodinámicos de circulación costera que no sólo sirvan para investigación científica, sino también para proveer servicios en ayuda de las comunidades costeras; crear modelaciones por ejemplo para pronósticos de vientos y oleajes para los puertos y aportar así en la toma de decisiones”.

En segundo lugar, se encuentra el eje Tecnológico, el cual está coordinado por el Dr. Diego Narváez, que se enfocará en la observación del océano, el desarrollo de sensores y la acústica oceánica.

En cuanto a los sistemas de observación del océano, el Centro COPAS ya ha realizado la implementación de equipos oceanográficos y meteorológicos, con dos boyas en el canal Puyuhuapi y Martínez-Baker en la Patagonia y cuenta con instrumentación de última generación; además, se espera continuar adquiriendo equipos como un Vehículo Autónomo Submarino y se formarán capacidades técnicas para desarrollar algoritmos y tecnologías, en colaboración con el Centro para la Industria 4.0 (C4i), de la Universidad de Concepción.

“Queremos desarrollar tecnología desde COPAS a través de la unidad MOTOR, y transferirla para responder a requerimientos que puedan surgir del sector público y privado”, señala el Dr. Narváez.

Respecto al desarrollo de sensores, el Centro COPAS ya cuenta con una boya que tiene incorporado un sistema IFCB (Imaging FlowCytoBot) con el cual es posible detectar tempranamente microalgas tóxicas. Para este sistema el Centro ya cuenta con una nueva estructura de boya para acomodar las demandas de energía, los componentes electrónicos y el sistema de transmisión en tiempo real para los sensores oceanográficos y el IFCB. Este es un aspecto innovador para COPAS Coastal y la oceanografía costera chilena en general, con el cual se abordará uno de los problemas más urgentes de la observación oceánica chilena: El desarrollo y puesta en servicio de equipos que realicen observaciones biológicas automatizadas para obtener datos de calidad que sirvan de apoyo a la investigación y proporcionen información al público en general (como indicadores y pronósticos).

Además, se creará un repositorio de bases de datos de señales acústicas en el océano (de mamíferos marinos, peces, terremotos, ruido de embarcaciones, etc.) que pueda ser utilizado por la comunidad científica para desarrollar algoritmos de detección y clasificación.

En cuanto a la oceanografía operacional, se desarrollará un modelo operacional que sea lo más cercano a los escenarios reales.

El eje de Educación y Divulgación, el cual está bajo la coordinación del Dr. Paul Gómez, continuará con la línea que lleva desde 2013 y que ha colocado al Centro COPAS como un referente a nivel nacional en temas de cultura oceánica con proyectos bandera, cuyo derrotero ha sido incorporar en el imaginario de la sociedad la importancia del maritorio y cuán vinculada está nuestra vida con el mar, transmitir la importancia de la protección de la biodiversidad marina, los bienes y servicios que prestan los ecosistemas marinos, la pesca sustentable y el adecuado manejo de los recursos naturales.

La visión de este eje se enfoca en dos resultados: Avanzar hacia la inclusión formal de contenidos de alfabetización oceánica en los programas curriculares de las escuelas de enseñanza básica y media; y contribuir al séptimo enunciado del Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021 – 2030) declarada por las Naciones Unidas: “Un océano inspirador y atractivo en donde la sociedad entienda y valore al océano en relación al bienestar del ser humano y al desarrollo sostenible”.

Para lograr esto, el Centro se enfocará en un público que tiene una característica fundamental: ser personas multiplicadoras, es decir que todo aquel conocimiento que adquieran en las actividades, lo transmitan a nuevas audiencias, por lo que se incluye a la comunidad escolar, con docentes ávidos de transmitir a sus estudiantes y escolares en formación, a las comunidades costeras u operadores turísticos que buscan la línea del ecoturismo marino; y también a comunicadores y comunicadoras de ciencias del mar, que incluye a periodistas a través de los cuales es posible llegar a la sociedad.

“Parte de nuestro sello es desarrollar trabajo colaborativo y de co-creación con las audiencias objetivo, pero además que se rijan por principios de Equidad de género, Inclusividad, Accesibilidad y Multiculturalidad. Creemos que este sello es lo que permitirá una verdadera apropiación por parte de la sociedad de lo que significa el cuidado del Océano y de nuestro Maritorio”, manifiesta el Dr. Gómez.

El último eje de la unidad MOTOR se refiere a Servicio público y recursos naturales, coordinado por Ricardo Norambuena, con el cual se dirigirán esfuerzos en transferir el conocimiento en colaboración al sector público que debe tomar decisiones respecto de la conservación y uso sostenible de los ecosistemas marinos en Chile.

“Sin duda que hay muchas poblaciones marinas que han sido sobreexplotadas, lo que también ha afectado a los ecosistemas asociados. Y los escenarios futuros de cambio climático pueden potenciar el deterioro de poblaciones marinas. ¿Qué hacer? fortalecer la triada de responsabilidades: la generación de conocimiento científico necesario para la toma de decisiones, la toma de decisiones oportunas y el cumplimiento de las regulaciones”, señala Norambuena.

Actualmente, en el contexto de cambio climático, es necesario fortalecer la observación de los cambios que están ocurriendo en los mares, que son distintos a lo largo de nuestra costa. Según comenta Norambuena “… tenemos limitada capacidad para alimentar los modelos que pueden establecer los futuros escenarios climáticos de impactos que no podemos ignorar. Por ejemplo, cambios en la temperatura del agua de mar influirá en la distribución de poblaciones marinas que son la base de la subsistencia de numerosas comunidades pesqueras a lo largo de la costa. También se prevé mayor frecuencia e intensidad de marejadas, lo que sin duda afectará la infraestructura de caletas pesqueras y disminuirán los días de operación”.

Ante estas situaciones se torna fundamental prepararse y adaptarse oportunamente a estos nuevos escenarios. “Esto lo haremos transfiriendo lo que sabemos al sector público y a las comunidades costeras que pueden ser más afectadas en sus medios de subsistencia.”, finaliza Norambuena.

Este eje también está compuesto por el LBTx-UdeC, primer laboratorio de servicios de detección de toxinas marinas de la región del Biobío, dirigido por la Dra. Allisson Astuya, quien explica que “nos interesa investigar las toxinas emergentes no reguladas, que debido al cambio climático han ido apareciendo y que pueden ser conocidas, pero, que no estaban antes en una región específica, o nuevas toxinas de naturaleza no conocida. Esperamos poder ofrecer nuestros servicios al sector público, a entidades que hoy en día no cuentan con capacidad analítica y que derivan sus análisis a Santiago o Puerto Montt; pero además al sector privado como conserveras y otras empresas”.

MOTOR es la apuesta del centro COPAS Coastal para sus proyectos de transferencia en este nuevo ciclo. Como tal, concentra esfuerzos y nuevas capacidades que le permitirán potenciar sus acciones en la creación de redes de colaboración y nuevas alianzas con centros y entidades de la región y el país.